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Cómo instalar suelo vinílico

Nuestro suelo vinílico tiene un sistema de clic similar al de nuestro suelo laminado, el cual hace que su instalación sea muy sencilla, pero con dos pequeñas diferencias respecto a este otro tipo de suelo.

La primera diferencia es la comodidad para quien lo instala, ya que el suelo vinílico se puede cortar muy fácilmente con un cúter. Y la segunda diferencia, que es mucho más principal, es su uso, ya que este tipo de suelo, al ser de vinilo, se puede colocar sin ningún miedo en baños o cocinas. Y, por supuesto, se limpia muy cómodamente con agua.

Mientras el suelo no tenga desniveles mayores de 2 milímetros, de tendremos ninguna preocupación para instalarlo. El suelo debe estar siempre perfectamente plano. Para saber si nuestro suelo tiene un desnivel de 2 mm o más, el truco más sencillo es el de poner una tarjeta de crédito en él y ver si esta cabe por debajo del nivel suelo. Si es así, este suelo tendrá un desnivel mayor de esos 2 mm. De ser ese el caso, deberemos aplicar en el suelo una pasta niveladora, ya que si no estaremos forzando demasiado los clicks cuando pisemos en él, y habrá peligro de que se rompa. Si el desnivel no llega a 2 mm bastará con poner una base de espuma. Además de como precaución, esta base de espuma nos dará una pisada más cómoda y la dará al suelo una mayor capacidad aislante.

Esta base de espuma no es la misma que se usa habitualmente para los suelos laminados, pues en este caso se trata de un suelo vinílico, el cual es mucho más flexible que el laminado. La base de espuma para suelo de vinilo es más densa y le otorgará más consistencia al suelo en el pisado. Es esencial colocar esta base siempre de forma perpendicular a la orientación de las lamas, ya que así evitaremos que las juntas puedan llegar a coincidir en algún punto en concreto de la instalación. Iremos recortando esta base a la forma de la pared y de los obstáculos que encontremos.

Cómo instalar un suelo vinílico

Antes de empezar a colocar las lamas debemos replantearnos cómo lo vamos a hacer. Lo primero que debemos tener en cuenta al colocar las lamas es que tenemos que respetar la junta de dilatación en el perímetro. Para ello usaremos unas pequeñas cuñas que separarán las lamas justo lo que necesitemos.

Ahora, cuando coloquemos la primera lama, la pondremos de forma que el machihembrado quede por la parte exterior, y así podamos hacer clic con la siguiente lama. A continuación encajaremos el panel en la plancha ya instalada por el lado largo de esta, y deslizaremos la plancha hasta que ambas queden unidas por el lado corto. Entonces presionaremos hacia abajo con el pulgar hasta que escuchemos un clic. Repetiremos esta acción hasta haber rematado toda la fila.

Cómo instalar un suelo vinílico

Cuando lleguemos al final de la pared o a algún otro obstáculo como la moldura de una puerta, cortaremos las piezas de forma que estas encajen en su sitio. Si los cortes que vamos a realizar son muy largos recomendamos usar sargentos para estabilizar la pieza y así cortarla más cómodamente. También es conveniente repasar bien con el cúter ya que el cortado va a ser más complicado.

Cómo instalar un suelo vinílico

Cuando ya hayamos puesto todas las lamas en el suelo, procederemos a colocar los perfiles, tanto el perfil de transición que tendremos en la puerta, como los rodapiés y los zócalos. Cuando lleguemos a la puerta y hagamos el remate final, este perfil de transición nos servirá para pasar al siguiente nivel de suelo jugando con un desnivel de hasta 8 mm de diferencia. El acero de este perfil es inoxidable, por lo que podremos fregarlo con agua sin problemas, al igual que el resto del suelo vinílico.

Para poner las piezas de rodapié nos ayudaremos de una caja de ingletes. Estos rodapiés puedes comprarlos del mismo color que el suelo que estés instalando o de otro color totalmente distinto, dependerá de cómo te guste más. En las juntas de los rodapiés que quieras disimular podrás usar masilla para madera, esta encajará a la perfección con el rodapié de madera.

Como has podido ver instalar suelos de vinilo es muy fácil, ahora solo te queda elegir el suelo vinílico que más te guste y ponerte manos a la obra con él.